Diálogo de pensamiento comparado sobre el divorcio extrajudicial en Francia y la redefinición de la responsabilidad profesional
Diálogo conceptual construido a partir de la práctica profesional y del análisis del modelo francés de divorcio por consentimiento mutuo sin intervención judicial.
Desde 2017, Francia implementó un cambio estructural que muchos sistemas continentales observan con atención: el divorcio por consentimiento mutuo sin juez. Este diálogo analiza cómo la supresión de la homologación judicial ha transformado el proceso, desplazando el centro de gravedad —y la responsabilidad— hacia la abogacía y el notariado.
Círculo Zabalgo: En España, el divorcio ante notario existe, pero el modelo francés va más allá: el acuerdo lo firman los abogados y se deposita en notaría. ¿Cómo altera esto la práctica jurídica?
Análisis del Modelo Francés: Representa un cambio copernicano. El sistema anterior implicaba meses de espera para una homologación judicial que, en la práctica, a menudo era un trámite formal. El nuevo modelo elimina esa "burocracia del dolor".
Ahora, el ritmo lo marcan las partes. Si existe voluntad, un divorcio con liquidación de bienes puede formalizarse en semanas. Sin embargo, esto obliga a los abogados a un rigor extremo. Desaparece la "red de seguridad" del juez que revisa el convenio. Un error en la liquidación o en la pensión compensatoria conlleva una responsabilidad civil directa para el letrado.
CZ: ¿Estaba la abogacía preparada para asumir esa función de "garante" del acuerdo?
AMF: Inicialmente hubo reticencias sobre la protección de la parte más débil sin la tutela judicial. Pero el sistema incorpora contrapesos: cada parte debe tener obligatoriamente su propio abogado, eliminando la posibilidad del abogado único en el mutuo acuerdo.
Esto equilibra la negociación. El rol del abogado evoluciona: ya no es solo defender a su cliente, sino asegurar que el acuerdo sea equilibrado y sostenible para evitar que el notario rechace el depósito o que sea anulado posteriormente. El abogado se convierte en arquitecto de la seguridad jurídica preventiva.
"El rol del abogado evoluciona: ya no es solo defender a su cliente, sino asegurar que el acuerdo sea equilibrado y sostenible. El abogado se convierte en arquitecto de la seguridad jurídica preventiva."
— Análisis del Modelo Francés
CZ: ¿Cómo se articula la relación con los notarios en este esquema?
AMF: En Francia la colaboración es estructural. El notario actúa como experto en la liquidación y el tracto sucesivo inmobiliario, mientras que el abogado es el estratega de la negociación familiar y redactor del convenio de divorcio (*convention de divorce*).
En el divorcio extrajudicial, el notario no controla el fondo del acuerdo (función jurisdiccional), pero ejerce un control escrupuloso de la legalidad formal y los plazos, otorgando la fuerza ejecutiva. Se trabaja en tándem: el abogado negocia prestaciones y custodia; el notario liquida el inmueble; y ambos documentos se fusionan en un solo acto jurídico.
CZ: ¿Qué conclusión principal arroja la experiencia francesa para el legislador comparado?
AMF: Que confiar en la madurez de los ciudadanos y en la profesionalidad de sus abogados es eficaz. Sacar el grueso de los divorcios de mutuo acuerdo de los tribunales permite a la jurisdicción concentrarse en los conflictos de alta intensidad y la protección de menores en riesgo.
Desjudicializar no equivale a privatizar la justicia en un sentido peyorativo; es dignificar la ruptura, permitiendo que las familias cierren su capítulo con sus propios tiempos y sus propias palabras, en lugar de mediante una sentencia estandarizada.
Redacción Círculo Zabalgo
París, Enero 2026